Con solo 18 años, el delantero juvenil sumó su primera victoria
profesional ante Huachipato y se abre paso desde el fútbol formativo de
los Cruzados, donde se incorporó hace cinco años, tras llegar de la isla
caribeña.
La historia de César Munder, el delantero cubano que saltó de las divisiones inferiores a la titularidad de Universidad Católica,
es tan vertiginosa como su fútbol. El juvenil sumó ayer su segundo
partido consecutivo como titular, ante Huachipato, y se abre paso en el
fútbol chileno de la mano de Beñat San José.
Es la culminación de la primera parte de su sueño, que forjó en su
cabeza en las "pichangas" que jugaba en la isla caribeña. Así lo recordó
en agosto del año pasado al diario La Tercera.
"No es que el fútbol esté recién naciendo en Cuba. Es muy masivo, pero
recién ahora se le está dando mayor énfasis. Recorres las calles y están
llenas de niños jugando pichangas, como le dicen acá. Uno piensa que el
béisbol se quedó atrás", asume.