martes, 15 de mayo de 2018

Desde los seis años y en un parque de La Habana nace el sueño de Darío Suárez


Miami, FL | Mayo 15 | José Armando
A sus 25 años, Darío Suárez inicia una nueva etapa de su carrera en Miami FC 2. El atacante cubano dio sus primeros pasos en el deporte en su natal Cuba adonde alcanzó a ser seleccionado nacional. Desde los seis años, Suárez tuvo la pasión por el fútbol y entrenó en un parque de La Habana bajo la instrucción del entrenador Dagoberto Lara, a quien Suárez atribuye su descubrimiento.

“Ingresé a la pirámide del fútbol cubano pasando por las selecciones Sub-17 y Sub-20 hasta que llegué a la selección mayor y vine a jugar la Copa Oro adonde deserté para cumplir el sueño de jugar profesional”, dijo Suárez a Deporte Total USA.


Suárez hizo su debut con la selección nacional de Cuba en agosto del 214 en un partido amistoso frente a Panamá. Un año más tarde entró en la convocatoria para la Copa Oro 2015 adonde disputó encuentros ante México y Trinidad y Tobago antes de desertar, “Desde que tenía 19 años uno llega al tope en Cuba y no dejan desarrollarte como jugador, uno debe tomar una decisión para crecer como persona y como futbolista. Lo más difícil fue dejar a la familia, es algo duro pero que lo necesitaba para poder realizar mi sueño.”

En Estados Unidos, Suárez se siente muy bien recibido por miembros de su familia pero extraña a sus familiares más cercanos como es el caso de su abuelo quien desde pequeño se convirtió en una figura importante, son tres años los que han pasado sin que Suárez pueda verlo.

AFC Ann Arbor fue el primer equipo de Suárez en Estados Unidos, ahí se convirtió en el máximo anotador hasta que un altercado con el árbitro central en el partido ante Lansing AFC le significó una extensa suspensión. Al cumplir la suspensión de abrieron las puertas de Miami FC 2 adonde en sus primeros dos partidos -ambos de US Open Cup- ha podido marcar.

La presencia de Ariel Martínez en Miami FC 2 ha sido de gran ayuda para Suárez quien admite que el experimentado volante fue un ídolo en su niñez, “Cuando fui a la selección y empezamos a jugar juntos tuvimos buena relación, desde aquel entonces hasta ahora somos como hermanos. Cuando llegué la primera vez y lo vi jugar me impresionó mucho, cuando llegue al locker me di cuenta que era muy humilde. El apodo del ‘Messi Cubano’ lo tiene bien merecido.”

El sueño de volver a vestir los colores de la selección de Cuba se mantiene para Suárez quien también espera cumplir lo antes posible el deseo de volver a ver a su familia a quien dedica todos sus triunfos en el gran país del norte.

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