Un auténtico papelazo el de la selección cubana de futbol esta noche ante una Trinidad & Tobago que caminando la goleó con marcador de 4-0, en lo que pudo haber sido una goleada de escándalo, demostrando una vez más que este tipo de partidos le quedan grande a los Técnicos de Segunda División.
Yunielys Castillo demostró en esta eliminatoria lo que habíamos venido criticando desde hace mucho rato, su total ineptitud y pocos conocimientos futbolisticos que la suerte y las actuaciones de los arqueros cubanos, en especial la de Raiko Arozarena y el juvenil Yordis Hodelín en la Sub 20 habían logrado disimular con colosales actuaciones.
Lo de hoy es la culminación de una de las peores gestiones desde el banquillo en la historia del futbol cubano, lo de hoy debería ser un abre ojos a los resultadistas que tanto lo defendieron, lo de hoy es una muestra más que las críticas no eran motivadas por el odio y ganas de destruir al futbol cubano y la selección de parte de este editor y de otros que tuvieron el valor de levantar la voz ante las cosas mal hechas, era porque en verdad sentimos la camiseta, porque en verdad amamos el futbol cubano y nos duelen ver a nuestra selección humillada e indefensa, porque hacía ahí nos diríamos y allí llegamos esta noche.
Cuba no tuvo ninguna chance frente a Trinidad, no la tuvo en Santiago de Cuba con una alineación de novato de preescolar y mucho menos hoy donde se volvió a dejar fuera a hombres que hubiesen podido al menos darle experiencia, un equipo sin disciplina táctica, roto en lo psicológico, al que Trinidad no solo goleó, sino que se dio el gusto de canchearlo.
Hoy saldrán los defensores, a hablar de expulsiones, culpar a Romario, pero la culpa está más allá de un chico, al que los irresponsables de siempre, esos a los que sólo les interesan los videítos, la farándula, tener la “última” y no poseen conocimiento alguno de futbol han agrandado demasiado y que no aguantó la presión como tampoco lo hizo en Santiago de Cuba, Romario no era él hombre y todos los que tenemos el mínimo de conocimiento de futbol lo sabíamos, como tampoco lo eran Casanova o Raballo por mucho que hubiese jugado unos buenos minutos en Santiago de Cuba.
Pero no carguemos en contra del jugador, no hagamos más leña del árbol caído, porque lo de hoy no es el resultado de una expulsión, lo de hoy es el resultado de no respetar procesos, del desmantelamiento paulatino de lo construido por el anterior seleccionador nacional, de la cacería de brujas implementada por federativos y técnicos en contra de algunos pilares de la selección que aceptaron ser los corderitos que obedecían a ciegas las órdenes de los mandamás, ya sea por ser las voces fuertes en el vestuario o hablar con quienes se les prohíbe hablar, de usar la selección como mercado y para el interés individual de algunos.
Lo de hoy se debe a la falta de mentalidad profesional de muchos, como lo demuestra los videos subidos a redes sociales con jugadores cantando y bailando, como en cualquier guarandiga de pueblo, cuando la situación demandaba seriedad y concentración, una actitud por demás irrespetuosa hacia el público que los apoyaba más allá del resultado en el partido de ida y que aun soñaba con la utopía de la remontada ¿Qué celebraban los jugadores? ¿Había algo que celebrar? No, a punto de ser eliminados del torneo principal del año ante un rival al que se nos ha convertido casi imposible de derrotar, no había tiempo ni para bailecitos, ni canciones, el bachateo había que dejarlo para después del partido, había que estar enfocados en el partido de hoy, respetar a los que hoy buscaban hasta gastarse las megas que tenían para verlos o al menos seguir el partido, pero en realidad complicado pedirle algo a los jugadores, cuando lo que reciben de cuerpo técnico y federativos son ejemplos de borracheras y parrandas.
De más está decir que Nombre de Jeva está de más en la selección, eso está claro, con sus sonados fracasos ese es el camino más lógico, en un país normal, pero Cuba ni es un país normal, ni tampoco tiene mucho de lógica, habrá que ver si la incondicionalidad y servilismo de Papucho le alcanzará para dejarlo en la selección, ojalá y esté equivocado, pero creo que habrá Nombre de Jeva por mucho tiempo más, al final, lo único que no realmente no le importa es a los Federativos es que mejore el futbol cubano.
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