Una selección nacional sin los nombres Roberney Caballero y Christian Flores, los dos mejores jugadores del Campeonato Nacional de Futbol, es una total farsa, una falta de respeto total no solo a los dos jugadores sino también al Campeonato Nacional de Futbol y a los aficionados cubanos.
Piezas determinantes en sus equipos y reclamados por la afición cubana, los dos jóvenes quedan fuera de la convocatoria, lo cual sin una base netamente deportiva hace pensar que la ausencia de ambos jugadores se deba a una cuestión de índole personal contra ellos de los que hacen el llamado a la selección.