martes, 29 de marzo de 2022

Mucho Premio.


 

Por fin pude ver el partido Cuba – Belice del domingo y me deja con un sabor agridulce por lo visto sobre la cancha, feliz por la victoria, porque victorias son victorias y si son por goleadas es aun mejor.

 

Un tres a cero que lejos de ser categórico llama a la reflexión, pues cuba sólo fue superior a Belice sobre el campo de juego unos veinte y tantos minutos lapsus en el que consiguió ponerse en ventaja con dos goles, el primero creo una carga muy pesada para el equipo local.

 

Cuba arrancó con un inverosímil 4-4-2 con jugadores improvisados en algunas posiciones que lejos de brindar una solución crean un problema de cara al futuro y cuando nos enfrentemos a selecciones más fuertes.

 

Si bien el experimento con Yunior Yuri (un portento de jugador) los de Maykel Reyes y William Pozo limitaron el accionar de los jugadores y los hicieron lucir mal o no pudieron explotar todo su potencial, algo parecido para Dayron Reyes que si bien quien apenas lució en la primera parte al ser absorbido por la superioridad en del medio campo local.

 

Se volvió a carecer de la continuidad en los pases o salir con balones detenidos haciendo saltándose constantemente la media cancha y haciendo el equipo muy largo, buscando constantemente el pelotazo como opción para crear problemas arriba.

 

Fue Belice mejor en los primeros 15 minutos de la primera mitad sin mostrar superioridad pero con las mejores opciones de cara al gol cuarto de hora tras el cual Cuba igualó las acciones y comenzó a tocar la puerta rival con algunas claras oportunidades que pudieron haber llevado el partido al descanso con ventaja para la tricolor.

 

No fue así sin embargo, Cuba remedió el trámite del partido en los minutos iniciales del segundo tiempo tras una gran combinación de Dayron Reyes y Yunior Yuri que terminó con el primer gol de Marcel Hernández.

 

El gol dio anímo a los cubanos que lograron hilvanar sus mejores jugadas y llegar al marco sin ser agobiantes, producto a esa presión llega un tiro de esquina bien cobrado por Paradela y mejor rematado por Karel aprovechando un error garrafal en la defensa local.

 

De ahí en lo adelante Belice se fue adelantado y buscando el arco cubano que en par de ocasiones estuvo a punto de caer, producto sobre todo de algunos errores en salida y al ataque por la banda izquierda, una verdadera autopista que le dio muchos dolores de cabeza a los centrales cubanos.

 

No resultaron los cambios y introducidos por Pablo Elier y el tramite del partido continuó por los mismos rumbos hasta que en una descolgada por la izquierda, Paradela, esta vez si dejó atrás para que Marcel diera cifras definitivas al marcador que dejará felices a los resultadistas.

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